Furth cerca de Göttweig
A 449 m. sobre el nivel del mar, el convento benedictino de Göttweig domina de forma impresionante el margen este del famoso valle del Danubio de la región Wachau, al sur de la ciudad de Krems an der Donau. Desde el año 2001 Patrimonio de la Humanidad, hoy en día no es solamente un lugar que atrae a los turistas de todo el mundo sino también un centro espiritual en el corazón de la Baja Austria, mantenido por 54 monjes.El centro de esta instalación es la Colegiata Mariä Himmelfahrt por la que desde hace 900 años se mueve la vida de la comunidad de los monjes benedictinos en el sentido de “ora et labora” (reza y trabaja).
El monasterio, que por su impresionante situación montañosa también es llamado el “Montecassino Austríaco”, fue creado en el año 1083 por el santo Altmann, arzobispo de Passau, como Convento de los Canónigos Agustinos y entregado a los benedictinos en el año 1094. Al mismo tiempo Altmann transfirió a los frailes la asistencia espiritual de algunas parroquias que hasta la fecha se han ampliado a más de 30 y que son una parte importante de la asistencia espiritual aquí. El arzobispo Altmann falleció el 8 de agosto 1091 en Zeiselmauer; hoy día su osamenta está conservada dentro de un relicario en la cripta de la Colegiata.
De los edificios de la edad media de Göttweig solamente quedan restos (Capilla Erentrudis del año 1072, la vieja fortaleza, la cripta, el coro de la iglesia) porque, después de la catástrofe de un desastroso incendio en el año 1718 se tuvo que reconstruir el convento en estilo barroco. El arquitecto de la corte imperial, Johann Lucas von Hildebrandt, confeccionó los planos para la construcción del grandioso convento que se inició en el año 1720 bajo el abad Gottfried Bessel y que se pudo terminar en sus dos terceras partes. El museo en el ala imperial demuestra al visitante el esplendor barroco, como por ejemplo la monumental “Kaiserstiege” (escalera del emperador) con el fresco de la bóveda de Paul Troger del año 1739, que es una de las escaleras más grandes y bellas de Europa. De la misma época son las habitaciones imperiales y principescas que hoy día sirven como espacios para la exposición “Göttweiger Klostergeschichten” (Historias de monasterios de Göttweig).
Göttweig ofrece muchas cosas sorprendentes:
El convento benedictino de Göttweig no es solamente atractivo por su excepcional vista panorámica y su rica herencia cultural. Hoy en día se trata de un lugar reconocido y frecuentado para el encuentro, la orientación, la búsqueda y la acogida. Precisamente esto, todo lo que representa lo benedictino, está cada vez de más actualidad y es añorado por mucha gente: La búsqueda de un Dios, la oración, la estabilidad, el profundo respeto, la hospitalidad para el interiormente desamparado ser humano de hoy en día. Para muchos visitantes, la participación en la oración coral, incluso si solamente están presentes como oyentes, significa un verdadero encuentro con Dios. Así, el culto se vive como una “Estación de recarga” donde se puede recoger nueva fuerza para el día a día.Además, el convento, situado a la salida de la Wachau, se ha hecho famoso como lugar de encuentro a nivel europeo. El “Europa-Forum Wachau“ (Foro Europeo Wachau) atrae numerosos políticos de élite internacional, personalidades de la vida pública, de la economía y de los medios de comunicación para una estancia de dos días en Göttweig, para deliberar acerca de las cuestiones del futuro de la UE y para desarrollar estrategias. – La renovación y la ampliación del restaurante del convento y del área administrativa con la nueva sala “Brunnensaal” (Capacidad: 300 personas) facilita la realización de seminarios y congresos.
Una auténtica innovación es la serie de nuevas ofertas de la Exerzitienhaus St. Altmann (Casa de Ejercicios Espirituales): Aparte de cursos que ya han dado buenos resultados tales como fines de semanas bíblicos, ejercicios individuales y de silencio, las nuevas ofertas para fines de semana se dirigen a personas que a menudo no se encuentran cómodas en la iglesia católica, pero que, no obstante, sienten una añoranza espiritual y que gustosamente aprovechan la hospitalidad del monasterio. Los divorciados y nuevamente casados también encontrarán ofertas, así como los que se han apartado de la Iglesia, bajo el lema “¿¡Alejado de la Iglesia pero todavía creyente?!”. Además, vienen cada vez más personas que preguntan espontáneamente: “¿Puedo visitaros algunos días para encontrar la tranquilidad y encontrarme a mí mismo? ¿Puede acompañarme un monje durante una conversación?”“ Muchos están buscando “el acompañamiento espiritual” y lo valoran mucho. El proyecto “Urlaub im Kloster” (vacaciones en un convento) que se inició en el año 1997 y que ha tenido muchísimo éxito, demuestra cómo el convento se convierte en un “oasis” para muchas personas de todo el mundo. De acuerdo totalmente con la hospitalidad benedictina, no solamente los católicos practicantes buscan la estancia en el convento y encuentran acogida.
El convento benedictino de Göttweig domina, desde una altura de 449 m, las inmensas vistas sobre los márgenes orientales del mundialmente famoso valle del Danubio, en la región de Wachau.


