Maria Taferl
Al pie del Taferlberg fluye el Danubio. Al este la vista alcanza las montañas de Viena, al oeste hasta Traunstein en la región de Salzkammergut. Al norte se extiende la región del Waldviertel. ¡Una vista panorámica grandiosa!Estamos en la Baja Austria, en la Nibelungengau (Región de los Nibelungos). Nibelungengau por la razón de que aquí, en el valle del Danubio, en el año 1203, un poeta desconocido compuso las 2400 estrofas del Cantar de los Nibelungos. Río abajo, la Nibelungengau da paso a la famosa Wachau. Un lugar privilegiado: el lugar de peregrinación Maria Taferl.
Al lado de la iglesia se encuentra un zócalo de piedra, la “Opferstein” (la piedra de ofrenda). Se supone que ya los celtas realizaban un culto pagano y supersticioso en torno a él. Por eso, al principio la población cristiana encontró lúgubre la región. Para olvidarse de los viejos recuerdos, se colgó una pequeña cruz del roble donde se encontró la piedra. La cruz estaba fijada en una placa, de la que pronto salio el nombre del lugar, “Beim Taferl” y más adelante “Maria Taferl”.
Esto es lo que suponen hoy en día los investigadores de la antigüedad. La historia durante el siglo XVII del actual lugar de peregrinación está mejor documentada: El día 14 de enero de 1633, el pastor de ganado Thomas Pachmann quiso talar el seco roble Taferl. No obstante, su hacha resbaló y le golpeó en ambas piernas. Entonces vio la cruz colocada y se arrepintió de su acción, cayó de rodillas y pidió perdón. Y como por un milagro, sus heridas dejaron de sangrar. Pachmann volvió a su casa y pronto estuvo completamente curado.
Con motivo de estos informes el juez de Kleinkrummnussbaum, pueblo de origen del pastor de ganado, en el año 1641 ó 1642 concedió que se colocara una pequeña estatua “Madre dolorosa de Dios” en el roble. Y fíjese, el juez Alexander Schinagl, que sufría de fuertes depresiones, se curó completamente. En el año 1658 se habló de las primeras apariciones milagrosas en este lugar, una aparición de luz que se repitió tres veces en los años siguientes. Se dieron noticias de 26 apariciones de personas: Se habían visto peregrinos misteriosos, vestidos de blanco, solos, en pequeños grupos o unidos en procesiones, en parte sobre la tierra, en parte flotando en el aire. Junto con estas apariciones ocurrieron curas milagrosas. En el año 1659, la Iglesia realizó investigaciones sobre todos estos hechos, durante las que se interrogaron 52 testigos bajo juramento. Resultado: se decidió construir un gran santuario.
En el año 1660, el día 19 de marzo, se ofició la primera misa en el Taferlberg. El día 25 de abril se colocó la primera piedra del santuario, cuya construcción duró sesenta años. Los arquitectos fueron Georg Gerstenbrand, el arquitecto imperial de Viena, a continuación Carlo Lurago y finalmente el que terminó la cúpula, Jakob Prandtauer. La solemne inauguración del santuario se realizó el día 29 de abril 1724, oficiada por el arzobispo de Passau, Josef Dominik Conde de Lamberg, aunque la construcción del altar mayor no terminó hasta el año 1738.
Las peregrinaciones empezaron muy pronto; a veces se ocuparon 25 sacerdotes de los creyentes. Accidentes y contratiempos no dejaron que la afluencia de los peregrinos se interrumpiera. Después de las dos guerras mundiales del siglo XX, durante las cuales Maria Taferl fue fuertemente dañada, experimentó un nuevo auge en el año 1947 cuando fue ascendida a la categoría de basílica menor bajo el papa Pío XII.
La construcción del santuario de Maria Taferl también está representada en un pesebre mecánico histórico. Fue construido en el año 1892 por un profesor de Purgstall, está declarado monumento protegido y se encuentra directamente en el centro del santuario de peregrinación.


