Kremsmünster
En medio del paisaje de colinas de la región prealpina de la Alta Austria se encuentra Kremsmünster. En el monasterio, fundado en el año 777 por el Duque de Baviera Tassilo III, la fe y la ciencia han llegado a una relación fructuosa.El observatorio astronómico, el rascacielos más antiguo de Europa, fue construido desde 1748 – 1758 como centro monástico de investigación para Ciencias Naturales y como Museo Universal. Su Instituto, rico en tradiciones, uno de cuyos ex-alumnos fue Adalbert Stifter, existe ya desde el año 1549. Kremsmünster ha sido desde la antigüedad un centro de la cultura. La inmensamente rica colección de arte abarca obras de fama mundial (Tassilokelch, Codex Millenearius y mucho más). Durante los conciertos del convento en la magnifica Sala del Emperador se ofrece solamente el más alto nivel.
Pero principalmente Kremsmünster es un monasterio en el que viven, rezan y trabajan monjes. Ya poco después de la fundación del convento, la pequeña población creció para convertirse en un pueblo de mercado y de artesanos, respetado por todo el mundo. En el año 1489, el emperador Federico III le otorgó el “Marktrecht” (derecho a organizar mercados). No debería perderse la excursión cultural guiada por el núcleo histórico del pueblo: viejas casas burguesas con mucho estilo, bonitas fachadas, flores en ventanas y miradores.
El Museo de Instrumentos Musicales del castillo Kremsegg muestra más de mil instrumentos de viento raros y de importancia histórica de todo el mundo: desde el cuerno de caza del Zar hasta la trompeta de jazz de Louis Armstrong. Conferencias, conciertos, cabarets y películas en el Cine del Centro Cultural, teatro en el teatro de aficionados, el Dilettantentheater, más antiguo de Austria, fundado en el año 1812, exposiciones, mercados, fiestas folclóricas, el mercado de productos granjeros los viernes por la tarde. Todo hace que el día laboral de Kremsmünster no sea aburrido.
Solamente quien encuentra la tranquilidad lejos de grandes carreteras y del ruido, puede escuchar la voz del paisaje. Deje su coche aparcado y descubra, siguiendo las “huellas de Stifter”, los paisajes fluviales de Krems, los campos fértiles, de los que surgen capillas barrocas y “Vierkanter” (granjas típicas) imponentes, prados llenos de color, estanques grandes y pequeños, jardines frutales, bosques mixtos y de coníferas. ¡La naturaleza presenta su más hermoso espectáculo! Solamente hay que encontrar el tiempo para disfrutarlo. Para relajarse, la “Therma MEDITERRANA” en Bad Hall con la fuente de agua salina yodada más potente de Centroeuropa es el lugar adecuado. Podrá olvidarse de las preocupaciones en el parque del balneario Bad Hall de 34 hectáreas, que en el año 2005 fue el lugar de la exposición hortícola de la Alta Austria con unos fuegos artificiales de flores y plantas. Resulta obligatoria una visita al Museo de Artesanos “FORUM HALL” de Bad Hall con su colección única de puertas antiguas.
El hecho de moverse lejos de la rutina diaria y el clima suave hacen que el cuerpo y el alma vuelvan a estar equilibrados y despiertan el apetito para un viaje por los “Schmankerl” (deliciosos platos). La gastronomía de Kremsmünster ofrece lo adecuado para todos los gustos: desde sustanciosos “Knödel” (albóndigas), tocino sabroso, cremas de requesón hasta un mosto burbujeante. Y por la noche se puede dormir perfectamente: desde un hotel de cuatro estrellas hasta pasar la noche en un camping.


